miércoles, 4 de noviembre de 2009

Hoy


Aún me pierdo en mis recuerdos, pensando, sintiendo, soñando, aún me queda el último aliento de tu adiós. Aún tengo la imagen de tu cuerpo cruzando la calle con la única luz de una farola, y yo perdiéndome en la distancia. Pero mi vida, te siento en cada paso que doy, cuando peino mi pelo, cuando delante del espejo lavo mi cara y miro mis ojos, y me digo: esto es lo que ve cuando estamos cerca. Estas manos son las que siente cuando las tenemos unidas. Y esta soy yo...y tú, porque mi piel vive a tu lado respirando, como ermitaña de tu alma, asida a tus labios, a tus dientes, a tu boca, a tu cara. Hoy te tengo en mis flores, en el aroma de la hierbabuena que brota con enormes hojas en mi arriate, hoy te tengo en los cantos de estos pájaros que revolotean en mi jardín, y me traen tu recuerdo, la alegría de tus palabras, tu sonrisa. Hoy grito en mi silencio que te quiero, grito con todas mis fuerzas para que llegue a tu pensamiento. Dejé un beso abierto al viento, por si encontraba tu mejilla, o mejor llegara a tus manos y las hidratara del amor que me llena, de la luz que encendiste dentro de mí. Te amo mi vida, te echo de menos como las plantas echan de menos su agua cuando el sol las está hirviendo. Y es que eres mi sol y mi agua, el alimento de mi alma, la manta de mis lamentos.
Hoy te ví en mis flores, te sentí en mis manos, y en el espejo una mujer y su nostalgia esperándote. ¿Vendrás?

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