domingo, 22 de diciembre de 2013

Exploradoras







Tus manos 

siempre encuentran en mi piel 

una senda inexplorada 

para zarpar con rabiosa gana 

a la apetecida boca 

del relámpago carnal.




Tus manos 

saben evadir la rutina 

cuando las pienso 

se humedece mi memoria 

e impaciente las aguardo.




Dina Posada

jueves, 19 de diciembre de 2013

Cómo







Cómo puedo decirte que te amo
si este amor a los dos nos es prohibido,
si nunca lo gritamos en el aire
si siempre vivimos escondidos.


Déjame al menos que lo diga muy bajito
y que sólo lo oigan tus oídos,
para que cuando te vayas
en el aire quede el eco de lo dicho.


Cómo puedo decirte que te extraño
si de mí siempre estás muy lejos,
y cuando al fin te tengo enfrente
sólo me quiero hundir en tu embeleso.


Déjame que te diga mi soledad a besos
y que tus brazos me estrechen fuertemente,
para que cuando me dejes
al menos me quede ese consuelo.


Vamos hoy a subir una montaña
donde pueda gritar mi amor al viento,
sin nadie que nos juzgue ciegamente,
donde sólo se enteren tú, las nubes y el tiempo.





Gabriela Vadillo Omaña 




miércoles, 18 de diciembre de 2013

Miel






Unto miel sobre pan

que a mi boca llevo,

imagino el sabor de tu boca

en la vertical de mi cuerpo.




Lina Zerón

sábado, 14 de diciembre de 2013

Para ti, que me lees








A ti, que me lees,

que eres sueño en mis sueños,

una porción de mis momentos,

un instante de mi tiempo,

a ti, ¡sí! a ti que ahora

me estas leyendo,

¡por ti crece este castillo de cuentos!

a ti te debo, tener deseos,

anhelos de ser como el azahar

y dejarme llevar por el viento,

buscando palabras que dichas sin mas,

son para mí, una dulce pócima

que trae a mi alma sustento,

¡no me abandones nunca!

¡haz que existan los sueños!

recoge entre las tinieblas

todo el sabor del tiempo,

recupera las ilusiones

y deja atrás los tormentos,

vuela hacia mi castillo

y serena tu alma al sabor,

de mis etéreos sueños.





Olga San Isidro




miércoles, 11 de diciembre de 2013

En las noches



 





Te buscan mis ojos con locura

entre sílabas y palabras ya olvidadas

entre la ausencia y el deseo que persisten.


Tan tristes.


Ahora que todo y nada nos separa

te imagino en la luna jugando con mis versos.






Lucía Muñiz





Estoy llegando, poco a poco










Estoy llegando, poco a poco,

me acerco a ese punto

donde podré perderme,

y quedar sumergida

en el cosmos de tu mente


Navego en tus silencios

balanceándome suavemente

queriendo llegar hasta ti,

penetrando sin que lo sepas

a la frontera de tus palabras


Y si logro entrar por tus ojos,

trataré de alcanzar tu corazón,

deslizándome, buscaré en cada rincón.

y al encender una luz en tu mirada,

me verás en cada parte de tu alma.


Grabaré con saliva mi nombre

en cada palmo de tu piel,

buscaré un lugar en tu memoria

para dormir ahí por siempre

hasta que me sientas parte de tu historia.








Ana Lucía Gutiérrez Zamora Ortiz 






martes, 10 de diciembre de 2013

El modo de tocar tus labios









Y si el verso,
si estas sílabas desnudas,
fueran el modo
de entregar el enigma transparente de mi cuerpo
al viento,
para que tú lo recojas
con tu río de fuerza
y tus manos de plata.

Y si es posible,
que entre tímidos paisajes de palabras,
los cuerpos se encadenen dulcemente,
si entre los murmullos de lluvia
esparcidos en estas páginas de agua,
los cuerpos estallan en un halo incandescente,
reunidos en la cima del mar más alejado,
conscientes de que entre sus dedos tiembla
la eterna pureza de un camino inaccesible.






Yolanda Gelices

Aquí te espero










Aquí te espero

y quizás no sea en vano,

aquí te busco

enredada en mi letargo.


Aquí te espero

en las playas de mi puerto

manso espejo de agua

que refleja tu encanto.


Aquí te busco

entre la arena y la espuma

bañado en caracolas

dibujado en la bruma.


Aquí te espero

jugando entre las dunas,

contando las estrellas...

y tú estás en cada una.






Teresa Aburto Uribe

martes, 3 de diciembre de 2013

Hallazgo





Desnuda y adherida a tu desnudez.
Mis pechos como hielos recién cortados,
en el agua plana de tu pecho.
Mis hombros abiertos bajo tus hombros.
Y tú, flotante en mi desnudez.

Alzaré los brazos y sostendré tu aire.
Podrás ceñir mi sueño
porque el cielo descansará en mi frente.
Afluentes de tus ríos serán mis ríos.
Navegaremos juntos, tú serás mi vela,
Y yo llevaré por mares escondidos.

¡Qué suprema efusión de geografías!
Tus manos sobre mis manos.
Tus ojos, aves de mi árbol,
en la yerba de mi cabeza.





CARMEN CONDE




lunes, 2 de diciembre de 2013

Sin rumbo









Dáme tus labios
para besarme,
dáme tus ojos
para mirarme,
dáme tus manos
para sentirte.


Dáme tu mástil
para ponerle
las velas
que nos lleven
sin rumbo 
por nuestras aguas,
en nuestras mareas.




domingo, 1 de diciembre de 2013

Ilusiones








El espejo donde nos miramos cada mañana, puede darte una fiel imagen física de tu cara, y te miras y ves esas arrugas que no quieres, pero las tienes, ves el color de tu piel, que a veces pierde tonos, o la altura de tus párpados que pesan con frecuencia. Pero también ese cristal nos cuenta si te paras una breve historia de tu vida. Y te preguntas una mañana quién es esa que estás viendo, y según el brillo de tu mirada el espejo te responde. 

La vida es un espejo donde puedes reflejarte, y sabes quién eres o lo que estás haciendo según los momentos o cuando descansas tu cabeza en la almohada para volar por el día pasado  e intentar dar paso al sueño que llega. 

¿Quién eres tú? buena pregunta...puedes responderte a ti mismo, aunque nunca podrá ser una imagen pura de lo que en realidad eres, es tu propio concepto. Todos sabemos que somos una estrella de relaciones y conformamos un universo, por ello, ese espejo no sólo eres tú misma, sino que te vas viendo en esa niña que pasa a tu lado sonriendo, o en aquel señor que se sienta todos los días en el mismo sitio y te mira al pasar, o en las manos de tu madre cuando te asiente o te regaña. O en los ojos de alguien que te ama y hace que tu cuerpo sea el más maravilloso del mundo y tus besos se eclipsen en los otros labios que te desean. 

¿Dónde estás tú? una de geografía...puedes estar en realidad donde quiera tu mente. En un salón escribiendo, en una alcoba pintando, en la cama soñando, o mirándote al espejo y no verte porque estás volando donde en realidad quieres estar. 

¿Cómo estás tú? una de ánimos...puede parecer que estás tocando el barro, sin embargo en tu interior hay hadas tejiendo ilusiones. Mira en el espejo de tu alma. 

Muchas veces no encontramos las perspectivas que al final encuentren un equilibrio, puede ser porque queremos vivir los momentos intensamente sin perder la ocasión de tocar  una estrella cuando brilla y la tienes delante. 

Cuando no la tengo voy guardando mis ilusiones en un cajón y aunque rebosen, voy empujándolas con el pie, para que no se escapen. 

Ahora mi espejo me canta blues por las mañanas y las ilusiones andan rodeándome por donde voy.



Entre tus brazos...










Entre tus brazos
entre mis brazos
entre las blandas sábanas
entre la noche
tiernos
solos
feroces
entre la sombra
entre las horas
entre
un antes y un después.






Idea Vilariño




viernes, 29 de noviembre de 2013

Oído cocina








Joseph entró en la cocina y ella estaba con la cabeza metida en el mueble de las cacerolas.
-¿Qué buscas Anne?
-Uff es que no encuentro la olla, me ha traído mi madre los avíos para un puchero y lo voy a poner ahora mismo para la cena, sé que te encanta.
-A mí lo que me encanta eres tú. 
Anne encuentra la olla y con ella en brazos se acerca y busca los labios de él, aunque debe empinarse porque andaba descalza y le lleva como veinte centímetros de altura. Joseph juguetea un poco y retrocede, ella se adelanta aunque no consigue su objetivo.

-Y a mí me encantan tus labios.-le dice con cierta pena.

Él acababa de llegar del trabajo y subió a pegarse una buena ducha, con el agua más caliente de lo que cualquier humano pueda soportar. Anne siempre le decía que tenía piel de lagarto por soportar esas altas temperaturas, y él le respondía que era costumbre desde pequeño, y que era un...jajaja dragón malvado que se la comería entera. A ella eso le ponía los vellos de punta.

-!Anne¡¡¡.-la llamaba mientras bajaba la escalera. 
-!Dime¡¡¡.-ella en la cocina pelando las verduras.
-Ven por favor.
-Vooooy.-Mientras cerraba la olla a presión y le ponía la pesa.
-Pero no tardes.
-Nooooo, voy. ¿Qué haces sentado en la escalera con el frío que hace?.
-Esperándote, me encanta verte cuando subes, ven y dáme ese beso.
-A ver, ¿qué es lo que te pasa hoy?.
-Nada.
-Nada no, estás un poco tontito.
-Gracias por el piropo, pero ven.

Anne con las manos en jarras, mirándolo fue subiendo despacio hasta llegar a él, y lo primero que toca son sus rodillas, jugueteando con ellas va subiendo sus manos hasta el triángulo que forman las ingles andrógenas, lo que hace que inconscientemente vaya abriendo sus piernas para que ella siga el rumbo que sus manos van buscando. 

-Uhmm, qué calentito estás. 
-Ya sabes la ducha...
Las manos ya estaban en el sitio exacto donde Joseph deseaba, y su respiración se aceleraba por momento.

-¿Y ese beso?
-Ahora corazón...no te impacientes, ¿tienes prisa?.
-¿Yo? Creo que no, y cada vez menos, como sigas ésto va a terminar muy mal.
-¿Mal?

Joseph baja un peldaño cuidadosamente para que esas manos que tenía entre sus piernas no se les escaparan, y con sus dedos alcanzó a meterse debajo del pijama de ella, con mucho talento le quitó los corchetes del sujetador, y Anne soltó un suspiro que delataba un pequeño placer. Sus pechos quedaron libres para que la otra mano empezara a explorarlos y buscar ese pezón anhelante de sus caricias. Ella subió su cuerpecito para irse acoplándose  amoldándose pierna a pierna, pecho a pecho, buscaron sus manos y se acariciaron los dedos de punta a palma, haciendo que todas las terminaciones sensitivas de sus cuerpos se alertaran. Sus sexos empezaron a buscarse como un imán, los fluidos empezaron con sus mareas, Anne se ponía cada vez más nerviosa, quitando ropas y atajos tanto a él como a ella, dejando sus cuerpos recién nacidos y pegó un saltito para unirse plenamente a él. 

-Te pedí sólo un beso, Anne.-susurró al oído.
-Ya sabes que me encantas cuando te conviertes en dragón.-le devolvió el soplo en el otro oído y se lo lamió. Él pegó un respingo, lo cual le provocó un primer suspiro a ella preorgásmico.
-¿Te gusta?
-Nooooo
-¿Entonces?
-Dáme tus labios.-intentaba cambiar de conversación y empezó a dejar suavemente saliva en los labios de él, dibujando sus comisuras. Eso lo ponía supernervioso, y volvió a dar otro respingo y ella...
-Ahh.
-¿Te he dicho hoy que te quiero? .-Le preguntaba con la cara inmersa entre la melena y el cuello.
-Aún no.-soltó Anne entre lo que era un suspiro y un pequeño jadeo.
-No te quiero...
-¿Cómo?.-siguiendo su baile imparable en esos momentos.
-Que no te quiero, que te amo con locura...

Pasó un ángel, se hizo el silencio y a los segundos de una mirada fija entre los dos...



...estalló a bailar la pesa de la olla, empezó a hervir el puchero.




jueves, 28 de noviembre de 2013

Diario de un seductor










"...Ni siquiera ha reparado en mi presencia. Estoy situado al otro extremo del mostrador, totalmente ausente de mí mismo. De la pared frontera pende un gran espejo. ¡Con qué felicidad no recoge su imagen! Como un humilde esclavo, abandonado y fiel. Un esclavo para el que ella significa mucho, pero que no significa nada para ella. Se atreve a recoger su imagen, mas no a ella misma; la refleja, pero no la comprende. ¡Espejo desdichado que no puedes guardar su imagen en secreto y ocultarla a los ojos del mundo, sino que, por el contrario, se la muestras a todos los que la quieren ver! Esto es lo que yo estoy haciendo ahora. ¡Qué enorme tortura si el hombre estuviera constituido como tú lo estás! Y, sin embargo, hay muchos hombres que sólo gozan de lo que poseen en cuanto se lo muestran a los demás;....¡Qué hermosa eres! ¡Pobre espejo, para ti tiene que ser un suplicio no poder captar tanta belleza! ¡Claro que tú tampoco conoces la amargura de los celos! La forma de su cara es perfectamente ovalada. La inclina un poco hacia adelante, con lo que resalta más su frente, limpia y soberbia, que no revela en nada sus facultades intelectuales. Sus cabellos oscuros se ciñen suave y delicadamente en torno a sus sienes....

En este momento se quita un guante y nos muestra al espejo y a mí su diestra blanquísima y bien modelada, como la de una estatua antigua. No lleva ninguna sortija, ni siquiera el anillo de oro liso de las prometidas. ¡Bravo! Ahora levanta la cabeza. Su fisonomía permanece la misma y, no obstante, parece otra. La frente es un poco más alta y el óvalo de su cara no tan regular, pero más vivo.... No está prometida. ¿Ay, pero cuántas no están prometidas y con todo tienen amado, y cuántas que lo están, no lo tienen...!

¿Qué hacer? ¿Renunciaré a ella? ¿La dejaré tranquila en su alegría? Se dispone a pagar, pero ha perdido el bolso. De seguro que dará sus señas, mas yo no quiero oírlas, prefiero aplazar la sorpresa. Nos encontraremos de nuevo en la vida. Tengo que reconocerla, y quizá ella también me reconozca a mí, porque no es nada fácil olvidar mi mirada de reojo. ....



Nada de impaciencia, nada de voracidad, todo ha de gozarse tirando y atrayendo lentamente. Se ha convertido en el blanco de mi elección y no hay duda de que la atraparé."





S. KIERKEGAARD





Baño de piel










Vuelve mi piel 
cantando
ese estribillo 
que tarareaba la tuya,
mientras disfrutaban
de ese baño templado
de pétalos sueltos
de caricias
rosadas 
blancas
soñadas 
deseadas.

Regresa mi piel
viva
llena de los poemas
que trazaste
con tus dedos 
tus labios 
y tu saliva.

Retorna mi piel 
pintada
con los bellos versos
que dejaron en ella
tus sinceras miradas
y el vals de tus manos
rodeando mi cara. 

Baño sin sales,
baño sin aguas,
baño de piel
susurros
terciopelo y...

...calma.





martes, 26 de noviembre de 2013

Búscate un amante







Muchas personas tienen un amante y otras quisieran tenerlo. Y también están las que no lo tienen, o las que lo tenían y lo perdieron. Y son generalmente estas dos últimas, las que vienen a mi consultorio para decirme que están tristes o que tienen distintos síntomas como insomnio, falta de voluntad, pesimismo, crisis de llanto o los más diversos dolores.

Me cuentan que sus vidas transcurren de manera monótona y sin expectativas, que trabajan nada más que para subsistir y que no saben en qué ocupar su tiempo libre. En fin, palabras más, palabras menos, están verdaderamente desesperanzadas.

Antes de contarme esto ya habían visitado otros consultorios en los que recibieron la condolencia de un diagnóstico seguro:”Depresión” y la infaltable receta del antidepresivo de turno.

Entonces, después de que las escucho atentamente, les digo que no necesitan un antidepresivo; que lo que realmente necesitan, ES UN AMANTE

Es increíble ver la expresión de sus ojos cuando reciben mi veredicto. Están las que piensan: ¡Cómo es posible que un profesional se despache alegremente con una sugerencia tan poco científica!. Y también están las que escandalizadas se despiden y no vuelven nunca más

A las que deciden quedarse y no salen espantadas por el consejo, les doy la siguiente definición: Amante es: “Lo que nos apasiona”. Lo que ocupa nuestro pensamiento antes de quedarnos dormidos y es también quien a veces, no nos deja dormir. Nuestro amante es lo que nos vuelve distraídos frente al entorno. Lo que nos deja saber que la vida tiene motivación y sentido.

A veces a nuestro amante lo encontramos en nuestra pareja, en otros casos en alguien que no es nuestra pareja. También solemos hallarlo en la investigación científica, en la literatura, en la música, en la política, en el deporte, en el trabajo cuando es vocacional, en la necesidad de trascender espiritualmente, en la amistad, en la buena mesa, en el estudio, o en el obsesivo placer de un hobby…En fin, es “alguien” o “algo” que nos pone de “novio con la vida” y nos aparta del triste destino de durar.

¿Y qué es durar? – Durar es tener miedo a vivir. Es dedicarse a espiar como viven los demás, es tomarse la presión, deambular por consultorios médicos, tomar remedios multicolores, alejarse de las gratificaciones, observar con decepción cada nueva arruga que nos devuelve el espejo, cuidarnos del frío, del calor, de la humedad, del sol y de la lluvia. Durar es postergar la posibilidad de disfrutar hoy, esgrimiendo el incierto y frágil razonamiento de que quizás podamos hacerlo mañana.

Por favor no te empeñes en durar, búscate un amante, se vos también un amante y un protagonista… de la vida. Pensá que lo trágico no es morir, al fin y al cabo la muerte tiene buena memoria y nunca se olvidó de nadie.

Lo trágico, es no animarse a vivir; mientras tanto y sin dudar, búscate un amante…

La psicología después de estudiar mucho sobre el tema descubrió algo trascendental:

“Para estar contento, activo y sentirse feliz, hay que estar de novio con la vida”.



Jorge Bucay


domingo, 24 de noviembre de 2013

Pequeñas cosas










"En el rocío de las pequeñas cosas, 
el corazón encuentra su mañana y toma su frescura."




Khalil Gibran

Carta de amor









Escribe una carta de amor solamente
que tenga la semilla de un gran suspiro
y después olvídala en la memoria
para que yo la pueda escuchar.
De noche, cuando duermes,
aunque tú no lo sabes, vengo a buscarte:
mi límite frío de sueño
se compagina con el tuyo,
vivimos sobre dos desiertos
que al atardecer se transforman en colinas
y desnudo mis senos en la noche
ansiosa de que tú los mires.





Alda Merini




Ishmar







                                                                                                                            Para Martha


La manera de peinarte desnuda
ante el espejo húmedo del baño,
de apresar en la palma tu cabello
para escurrir el agua y agacharte
en medio de palabras que no entiendo;
el acto de secar tu piel, la forma
de sentir con las yemas una arruga
que ayer no estaba, o de pasar la toalla
por la pátina oscura de tu pubis;
el modo de mirarte a ti contigo
tan cerca y tan lejana, concentrada
en una intimidad que a mí me excluye,
son gestos cotidianos de sorpresa,
ritos que desconozco al observar
las mismas ceremonias que renuevas
al calor de tu cuerpo y que dividen
un segundo en partículas: espacios
donde la vida expresa su sentido
posible y que se afirman al peinarte
desnuda en las mañanas, como un fruto
que yo contemplo por primera vez.






Jorge Valdés Díaz-Vélez