domingo, 14 de octubre de 2012

Ausencia






No tienes quien te bese 
tus labios de grana, 
Ni quien tu cintura elástica estreche, 
dice tu mirada. 

No tienes quien hunda
Las manos amantes
en tu pelo hermoso, y a tus ojos negros
no se asoma nadie. 

Dice tu mirada
que de noche, a solas, 
suspiras y dices en la sombra tibia
las terribles cosas... 

Las cosas de amores 
que nadie ha escuchado, 
esas que se dicen los que bien se quieren
a eso de las cuatro. 

A eso de las cuatro
de la madrugada, 
cuando invade un poco de frío la alcoba
y clarea el alba. 

Cuando yo me acuesto, 
fatigado y solo, 
pensando en tus labios de grana, en tu pelo

y en tus ojos negros....




Manuel Machado





1 comentario:

  1. Un poema sencillo, precioso, sin más artificio que esas palabras que todos hemos susurrado, a las cuatro de la mañana .
    Besos

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