miércoles, 22 de enero de 2014

Caricias







"Cuando te acaricié me di cuenta que había vivido 
toda mi vida con las manos vacías."



Alejandro Jodorowsky





lunes, 20 de enero de 2014

House of Harmony




Pensamientos









El sueño vuelve siempre a la solitaria aldea de la montaña.
En los cardales se levanta el viento, y al mediodía
se calma el ininterrumpido canto de la cigarra
en el camino que atraviesa el bosque.
El sol brilla en el cielo azul, el volcán duerme.
… Y yo,
aunque se que nadie me escucha, sigo hablando
de las islas, montes, olas, rayos del sol y de luna que he visto.

El sueño no va más allá de ese punto.
¡Si tan solo pudiera olvidarlo todo, completamente!
Cuando pueda olvidar hasta el acto de olvidar
mi sueño se helará en recuerdos de invierno,
y abrirá una puerta en la soledad
para viajar por una ruta iluminada con fragmentos de estrellas.





 Michizo Tachira



domingo, 22 de diciembre de 2013

Exploradoras







Tus manos 

siempre encuentran en mi piel 

una senda inexplorada 

para zarpar con rabiosa gana 

a la apetecida boca 

del relámpago carnal.




Tus manos 

saben evadir la rutina 

cuando las pienso 

se humedece mi memoria 

e impaciente las aguardo.




Dina Posada

jueves, 19 de diciembre de 2013

Cómo







Cómo puedo decirte que te amo
si este amor a los dos nos es prohibido,
si nunca lo gritamos en el aire
si siempre vivimos escondidos.


Déjame al menos que lo diga muy bajito
y que sólo lo oigan tus oídos,
para que cuando te vayas
en el aire quede el eco de lo dicho.


Cómo puedo decirte que te extraño
si de mí siempre estás muy lejos,
y cuando al fin te tengo enfrente
sólo me quiero hundir en tu embeleso.


Déjame que te diga mi soledad a besos
y que tus brazos me estrechen fuertemente,
para que cuando me dejes
al menos me quede ese consuelo.


Vamos hoy a subir una montaña
donde pueda gritar mi amor al viento,
sin nadie que nos juzgue ciegamente,
donde sólo se enteren tú, las nubes y el tiempo.





Gabriela Vadillo Omaña 




miércoles, 18 de diciembre de 2013

Miel






Unto miel sobre pan

que a mi boca llevo,

imagino el sabor de tu boca

en la vertical de mi cuerpo.




Lina Zerón

sábado, 14 de diciembre de 2013

Para ti, que me lees








A ti, que me lees,

que eres sueño en mis sueños,

una porción de mis momentos,

un instante de mi tiempo,

a ti, ¡sí! a ti que ahora

me estas leyendo,

¡por ti crece este castillo de cuentos!

a ti te debo, tener deseos,

anhelos de ser como el azahar

y dejarme llevar por el viento,

buscando palabras que dichas sin mas,

son para mí, una dulce pócima

que trae a mi alma sustento,

¡no me abandones nunca!

¡haz que existan los sueños!

recoge entre las tinieblas

todo el sabor del tiempo,

recupera las ilusiones

y deja atrás los tormentos,

vuela hacia mi castillo

y serena tu alma al sabor,

de mis etéreos sueños.





Olga San Isidro




miércoles, 11 de diciembre de 2013

En las noches



 





Te buscan mis ojos con locura

entre sílabas y palabras ya olvidadas

entre la ausencia y el deseo que persisten.


Tan tristes.


Ahora que todo y nada nos separa

te imagino en la luna jugando con mis versos.






Lucía Muñiz





Estoy llegando, poco a poco










Estoy llegando, poco a poco,

me acerco a ese punto

donde podré perderme,

y quedar sumergida

en el cosmos de tu mente


Navego en tus silencios

balanceándome suavemente

queriendo llegar hasta ti,

penetrando sin que lo sepas

a la frontera de tus palabras


Y si logro entrar por tus ojos,

trataré de alcanzar tu corazón,

deslizándome, buscaré en cada rincón.

y al encender una luz en tu mirada,

me verás en cada parte de tu alma.


Grabaré con saliva mi nombre

en cada palmo de tu piel,

buscaré un lugar en tu memoria

para dormir ahí por siempre

hasta que me sientas parte de tu historia.








Ana Lucía Gutiérrez Zamora Ortiz 






martes, 10 de diciembre de 2013

El modo de tocar tus labios









Y si el verso,
si estas sílabas desnudas,
fueran el modo
de entregar el enigma transparente de mi cuerpo
al viento,
para que tú lo recojas
con tu río de fuerza
y tus manos de plata.

Y si es posible,
que entre tímidos paisajes de palabras,
los cuerpos se encadenen dulcemente,
si entre los murmullos de lluvia
esparcidos en estas páginas de agua,
los cuerpos estallan en un halo incandescente,
reunidos en la cima del mar más alejado,
conscientes de que entre sus dedos tiembla
la eterna pureza de un camino inaccesible.






Yolanda Gelices