lunes, 21 de mayo de 2012

El diario de Noa







Si no la han visto, la recomiendo, no sólo por la historia, sino por lo que te enseña de la vida, 
no puedes perder ni un instante sin buscar lo que quieres...

Echa a volar, gaviota de mi puerto...







Echa a volar, gaviota de mi puerto,
por las rotas arterias de mis olas,
y en las blancas estelas de mis pechos
dibújame tu sombra en la distancia.
Allí, donde parece que se estrellan
mi inquieta espuma y tu batir de alas,
allí será el encuentro todo fuego,
allí.
bajo la sombra de la luna helada.
Echa a volar, gaviota de mi puerto,
sin mirar hacia atrás: ve a tu bandada
y derrama mi sangre por el viento.




Luzmaría Jiménez Faro

domingo, 20 de mayo de 2012

Buenos días tristeza






A veces llega la tristeza. Trae
las alas suaves de conformidades,
los ojos bajos y la piel desnuda, 
y parece tan fácil entregarse,
despojarse, poner bajo sus plantas
el reino, los poderes y las armas,
el amor sobre todo, y esos últimos
retales que nos quedan de alegría.
A veces gana la tristeza; entonces,
qué lujo de matices su victoria,
qué fasto de sus grises y sus pardos
ocupándolo todo. 
Buenos días,
-he de decir-,
 tristeza, aquí me tienes.


Josefa Parra



miércoles, 16 de mayo de 2012

Inquietud







¿Dónde se guarda la estrella mía,
mi cristal de amor?

La noche me niega su torso de aurora
y vamos extrañas, desprendidas,
sin coincidir jamás.

¿Para qué, si a nada le soy amor
soy yo amor en lo desconocido mío?

Y esta ternura que ciñe mis hombros,
que entolda el oro de mi corazón,
¿Para qué, si estoy buscando el agua
y sólo conozco el eco de la fuente?



Carmen Conde



Pequeño fado







Sucedió que en mi frío,
arribaste a mi puerta;
y en mi corazón de estío,
encontraste el calor.

Te dejé en mi costado,
de mujer a tu vera;
y mientras la noche afuera,
disfrazaba el temor.

"Que sencillo es quererte"
me decías bajito;
y tu boca me buscaba,
escondites bajo el sol.

Y quisiste quedarte,
y quemarte en mi hoguera;
me desesperó la espera, amor,
y se hizo hielo la pasión.


Dime si aún me recuerdas,
en tus naufragios,
de sangre y sal.
Dime si no te muerde la soledad.

Sucedió que una noche,
de alacranes y estrellas;
me regalaste tu huella,
y con ella el adiós.

Me dejaste palabras,
risas, versos y heridas;
y ese sabor en mi vida,
que es el sabor del dolor.

Y en mis brazos de hoguera,
declinaron tus ojos;
y tu sombra y mi sombra, amor,
se adentraron en el mar.

Y tu sombra y mi sombra, amor;
y tu sombra y mi sombra,
se perdieron en el mar.



El mar, el mar y tú, plural espejo







" El mar, el mar y tú, plural espejo, 
el mar de torso perezoso y lento 
nadando por el mar, del mar sediento: 
el mar que muere y nace en un reflejo. 

El mar y tú, su mar, el mar espejo: 
roca que escala el mar con paso lento, 
pilar de sal que abate el mar sediento, 
sed y vaivén y apenas un reflejo. 

De la suma de instantes en que creces, 
del círculo de imágenes del año, 
retengo un mes de espumas y de peces, 

y bajo cielos líquidos de estaño 
tu cuerpo que en la luz abre bahías 
al oscuro oleaje de los días. "



Octavio Paz



El milagro de la atención







" Las vidas de la mayoría de las personas son pobres y vacías. Aunque puedan poseer muchísimo conocimiento, sus vidas son míseras, contradictorias, infelices, faltas de integridad. Todo eso es la pobreza, y esas personas desperdician sus vidas tratando de hacerse interiormente ricas, cultivando varias clases de virtudes y todo el resto de ese absurdo desatino. No es que no sea necesaria, pero la virtud es orden, y usted solo podrá comprender el orden cuando haya investigado el desorden dentro de sí mismo. Llevamos vidas desordenadas; ese es un hecho. El desorden es la contradicción, la confusión, los diversos deseos agresivos, el decir una cosa y hacer otra, el tener ideales, y la división entre los ideales y uno mismo. Todo eso es desorden, y cuando se da cuenta de él y le presta toda su atención, de esta surge el orden, el cual es virtud, algo vivo, no algo fabricado, practicado y afeado. "



Krishnamurti

Sí, por detrás de las gentes








Te busco.
No en tu nombre, si lo dicen,
no en tu imagen, si la pintan.
Detrás, detrás, más allá.

Por detrás de ti te busco.
No en tu espejo, no en tu letra,
ni en tu alma.
Detrás, más allá.

También detrás, más atrás 
de mí te busco. No eres
lo que yo siento de ti.
No eres
lo que me está palpitando
con sangre mía en las venas,
sin ser yo. 
Detrás, más allá te busco.

Por encontrarte, dejar
de vivir en ti, en mí,
y en los otros.
Vivir ya detrás de todo,
al otro lado de todo
-por encontrarte-
como si fuese morir.



Pedro Salinas



martes, 15 de mayo de 2012

"Amor por tango".-India Martínez y Sinlache



Al lado del camino






" El estilo impresionista puede así calificarse de pseudobjetivo. El narrador calla para dejar hablar a los personajes. Éstos, a su vez, enmudecen bajo el yugo de sus emociones o lo oneroso de la resignación ante la vida. El mensaje ha de leerse entre líneas. Su intensidad está más en lo que se dice que en lo que se calla. Pero si el silencio de los personajes es así de lo elocuente, no lo es menos el del narrador aparentemente ausente, pues es precisamente el énfasis que pone en marcar una distancia ante lo que los personajes expresan, lo que hace que desde lo recóndito su presencia envuelta todo el relato. No se contenta realmente con ser un espectador imparcial, evitando el sentimentalismo ingenuo que supondría hablar desde dentro del personaje, identificándose con su sentir. Va un paso más allá, marcando una distancia crítica frente a lo que éste dice y hace. "


Herman Bang