lunes, 7 de octubre de 2013
Tus manos
lunes, 23 de septiembre de 2013
El regalo más grande eres Tú
“En el ser humano existen principalmente dos etapas clave en su desarrollo; una es alrededor de los veinticinco y la otra en torno a los cuarenta años. El ecuador suele estar en torno a los cuarenta, cuarenta y cinco años, es un momento en el que, unos más conscientes que otros, paras y vas poniendo en orden tu vida, organizando el futuro, pasas revista muy exhaustivamente a tu pasado, presente y futuro. Es la edad en la que te preguntas muy seriamente ¿qué es lo más importante, lo que hice ayer, lo que estoy haciendo hoy o lo que haré mañana? “
El regalo más grande eres Tú – José Muñoz Fernández
domingo, 22 de septiembre de 2013
Es bello flotar...
Es bello flotar,
así flotan los extraños objetos
que amanecen en las playas
y que nadie reconoce.
¿Vienen de algún naufragio?
Y qué importa,
todos venimos de algún naufragio
aunque no lo sepamos.
Rosamel del Valle
El mensaje perdido
Se lo ha llevado el viento, esa mano de olvido,
el pequeño mensaje que quedara en la puerta;
se fue sobrevolando, como ebrio o perdido,
la rumorosa calle, en la tarde desierta.
Allá irá, todo alma de amor estremecido,
náufrago diminuto con dirección incierta,
agonizante espíritu, el que pudo haber sido
alegría del ser que lo aguardaba alerta.
Diría: «¡Te recuerdo!» o, tal vez, «¡Hasta nunca!»
«Te llevo por los días guardada en mi memoria».
O quizá: «Amor mío, me voy con el crepúsculo...»
Mas nada ha de saberse pues así queda trunca
toda posible hipótesis sobre la dulce historia,
que el papel se perdió, tan grande y tan minúsculo.
Marilina Rébola
Isak Dinesen y sus memorias.
Karen Blixen, más conocida por su pseudónimo literario Isak Dinesen (Rungsted, Dinamarca, 1885 – 1962), fue una escritora danesa. Su padre, Whihelm Dinesen, militar, parlamentario, se suicidó cuando ella tenía diez años, atormentado por no resistir la presión de padecer sífilis, enfermedad que en aquella época estaba estigmatizada. Su madre quedó sola con cinco hijos a su cargo, a los que pudo mantener gracias a la ayuda familiar. Karen, como sus hermanas, se educó en prestigiosas escuelas suizas y se la educó para las clases altas.
Viaje a África
Karen se casó con su primo lejano el barón Bror Blixen-Finecke, con quien inició en Kenia una plantación de café llamada The Karen Coffee Company. El matrimonio fue difícil. En el primer año de vida en común su marido le contagió de la temida sífilis, sin embargo la enfermedad nunca se manifestó de manera grave. Cansada de las infidelidades de su marido, se separaron tras seis años de matrimonio, quedándose ella con la plantación.
Aprendió las lenguas aborígenes, como el suajili, y se empapó de las costumbres locales. Los nativos la apodaban «La hermana leona» y se ganó el afecto de ellos por su coraje, su buena puntería y su habilidad como cazadora.
En Nairobi, Blixen conoció a Denys Finch Hatton, un cazador británico afincado en Kenia. Empezaron una relación amorosa intensa, pero con muchos altibajos.
En 1931, Denys Finch Hatton se mató en su avión Gipsy Moth. Blixen siguió a cargo de la plantación hasta que la caída de los precios del café en 1931 la obligaron a venderla y regresar a Dinamarca. Siempre pensó en volver pero la Segunda Guerra Mundial se lo impidió y terminó sus días en la granja de su familia en Rungstedlund dedicada a la escritura ayudada económicamente por sus hermanos. Si bien ya había publicado algunos trabajos, es ahora cuando comienza su carrera literaria bajo diversos seudónimos, el más conocido de los cuales es Isak Dinesen, con el que publicó una serie de apuntes autobiográficos sobre su vida en África. Los tratamientos a base de arsénico que recibió para curar la sífilis le afectaron severamente la salud. Fumadora empedernida apenas podía digerir la comida lo que explica la imagen tan degradada de la madurez. Falleció de malnutrición a los 77 años. El asteroide (3318) Blixen fue llamado así en su honor.
Etiquetas:
Fragmentos cine,
Fragmentos literarios
viernes, 13 de septiembre de 2013
Poema XIII
He ido marcando con cruces de fuego
el atlas blanco de tu cuerpo.
Mi boca era una araña que cruzaba escondiéndose.
En ti, detrás de ti, temerosa, sedienta.
Historias que contarte a la orilla del crepúsculo,
muñeca triste y dulce, para que no estuvieras triste.
Un cisne, un árbol, algo lejano y alegre.
El tiempo de las uvas, el tiempo maduro y frutal.
Yo que viví en un puerto desde donde te amaba.
La soledad cruzada de sueño y de silencio.
Acorralado entre el mar y la tristeza.
Callado, delirante, entre dos gondoleros inmóviles.
Entre los labios y la voz, algo se va muriendo.
Algo con alas de pájaro, algo de angustia y de olvido.
Así como las redes no retienen el agua.
Muñeca mía, apenas quedan gotas temblando.
Sin embargo, algo canta entre estas palabras fugaces.
Algo canta, algo sube hasta mi ávida boca.
Oh poder celebrarte con todas las palabras de alegría.
Cantar, arder, huir, como un campanario en las manos de un loco.
Triste ternura mía, qué te haces de repente?
Cuando he llegado al vértice más atrevido y frío
mi corazón se cierra como una flor nocturna.
el atlas blanco de tu cuerpo.
Mi boca era una araña que cruzaba escondiéndose.
En ti, detrás de ti, temerosa, sedienta.
Historias que contarte a la orilla del crepúsculo,
muñeca triste y dulce, para que no estuvieras triste.
Un cisne, un árbol, algo lejano y alegre.
El tiempo de las uvas, el tiempo maduro y frutal.
Yo que viví en un puerto desde donde te amaba.
La soledad cruzada de sueño y de silencio.
Acorralado entre el mar y la tristeza.
Callado, delirante, entre dos gondoleros inmóviles.
Entre los labios y la voz, algo se va muriendo.
Algo con alas de pájaro, algo de angustia y de olvido.
Así como las redes no retienen el agua.
Muñeca mía, apenas quedan gotas temblando.
Sin embargo, algo canta entre estas palabras fugaces.
Algo canta, algo sube hasta mi ávida boca.
Oh poder celebrarte con todas las palabras de alegría.
Cantar, arder, huir, como un campanario en las manos de un loco.
Triste ternura mía, qué te haces de repente?
Cuando he llegado al vértice más atrevido y frío
mi corazón se cierra como una flor nocturna.
Pablo Neruda
Alba de mi silencio
En ti me he silenciado...
El corazón del mundo
está en tus ojos, que se vuelan
mirándome.
No quiero levantarme de tu frente fecunda
en donde acuesto el sueño de seguirme en tu alma.
Casi me siento niña de amor que llega hasta los pájaros.
Me voy muriendo en mis años de angustia
para quedar en ti
como corola recién en brote al sol...
No hay una sola brisa que no sepa mi sombra
ni camino que no alargue mi canción hasta el cielo.
¡Canción silenciada de plenitud!
En ti me he silenciado...
La hora más sencilla para amarte es ésta
en que voy por la vida dolida del alba.
Julia de Burgos
Tú que nunca serás
Sábado fue, y capricho el beso dado,
capricho de varón, audaz y fino,
mas fue dulce el capricho masculino
a este mi corazón, lobezno alado.
No es que crea, no creo, si inclinado
sobre mis manos te sentí divino,
y me embriagué. Comprendo que este vino
no es para mí, mas juega y rueda el dado.
Yo soy esa mujer que vive alerta,
tú el tremendo varón que se despierta
en un torrente que se ensancha en río,
y más se encrespa mientras corre y poda.
Ah, me resisto, más me tiene toda,
tú, que nunca serás del todo mío.
miércoles, 11 de septiembre de 2013
Eau de parfum
De la infancia, el olor
del musgo en las acequias, del barro, de las moras
y la extrema violencia de aprenderse.
Del mar, la última nota
de la última ola desplegada
antes de regresar y convencernos
de que no habrá sirenas.
De la noche, las leves veladuras
de un perfume italiano
todavía de moda.
De tu cuerpo, el aroma
de libro de aventuras
vuelto a leer; pero también de adelfas
desoladas y ardiendo.
Huele a vida quemada.
De "Problemas de doblaje" 1982. Aurora Luque
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
.png)






