miércoles, 15 de febrero de 2012

Sonrisa




Sonrisa que regresas
a mi piel, a mis ojos
abriendo las ventanas.

Sonrisa que revives
el baile de mis manos
mis sueños aletargados,
el libro de la calma.

Sonrisa que liberas
las nubes encerradas,
los cielos abiertos
la luz de mi mirada.

Ahora si puedo leer
las páginas del pasado
sin lágrimas.

Y miro el horizonte,
abrazada a ti
sonrisa,
abrazada a mí,
mujer,
que siente,
vive, sueña,
camina
ama...

viernes, 2 de diciembre de 2011

Morir un tiempo









Quiero morir un tiempo...



Existen momentos en la vida en los que tu interior empieza a dar vueltas y vueltas en círculos sin salida, añadiendo también ese mundo exterior que te aborda constantemente, y parece que en esos momentos de laberintos internos es cuando más la vida te pasa factura.

Pasa que, cuando te llevas toda la vida cuidando a las personas a las que quieres, y te das cuenta de que a la que en realidad has dejado de cuidar es a ti misma, te entra una desilusión inmensa, un desasosiego...tristeza. Y como el refrán ese que cuenta que es el pez que se muerde la cola dando vueltas, así iba paseando por esto que llaman vida.

Siempre hay un detonante que hace que reflexiones, y lo he hecho muchísimas veces en este largo camino. Ahora mismo y muy preocupante han sido mis propias emociones, de tanto buscar una salida en esos laberintos, mis emociones han sufrido un shock, y están hibernando como mecanismo de defensa.

Resulta imposible parar el reloj, y aún menos decirle a la vida que quiero morir un tiempo, y el único escape es mi silencio unas veces y otras en forma de rebeldía, tararear mi canción favorita cuando algo me agrede.

Escuché hace poco tiempo a una persona conocida, una palabra que ahora mismo para mí es importante, "deconstrucción", no soy experta en el tema pero significa algo así como volver a vivir los momentos, en este caso en tu mente, y explicarte después del tiempo el por qué de los sucesos, ya sean positivos o negativos. Ese significado no es como derrumbar un edificio y volverlo a construir, es pasar por sus paredes y ver por donde cala el agua, para poder solucionar problemas, en mi caso conflictos internos.

Estoy fuera de mí para poder verme...


Para saber qué raíces están ocupando mi interior que no me dejan seguir adelante, es un proceso duro, lento y parece que cruel para los que me rodean.

¿No estoy?


No

Estoy pensando en mí, aunque así expresado de esta manera resulte un tanto egoísta, que no lo es en absoluto. He elegido mi tiempo y la forma en la que pueda ser yo misma, porque me he dado cuenta de que me he perdido en algún momento y tengo que encontrarme.

Así que aquí me tenéis cambiando de rumbo, de norte a sur, de este a oeste, arriba o abajo, con sol y con lluvia, con niebla o con nieve. Me he puesto un salvavidas, un buen abrigo, guantes y aunque sólo me queda un remo sigo navegando a la deriva, espero encontrar tierra pronto, espero cantar más canciones, y destruir cada tabique cerrado que habita en mí, para que esa tristeza que anega mi barca pueda salir y quede espacio para la felicidad que me abandonó.


El mar siempre es precioso.


miércoles, 16 de noviembre de 2011

Esa flor instantánea








" Miedo a perderse ambos
vivir uno sin otro:
miedo a estar alejados
en el viento en la niebla
en los pasos del día
en la luz del relámpago
en cualquier parte. Miedo
que les hace abrazarse
unirse en este aire
que ahora juntos respiran.
Y se buscan y buscan
esa flor instantánea
que cuando se consigue
se deshace en un soplo
y hay que ir a encontrar otras
en el jardín umbrío.
Miedo; bendito miedo
que propicia el deseo
la agonía y el rapto
de los que mueren juntos
y resucitan luego. "


José Agustín Goytisolo


El puerto







" Un puerto es morada agradable para un alma fatigada de las luchas de la vida. La amplitud del cielo, la arquitectura móvil de las nubes, el colorido cambiante del mar, el centelleo de los faros, son un prisma adecuado y sorprendente para distraer los ojos sin agotarlos jamás. Las formas esbeltas de los navíos de aparejo complicado, a los que la marejada imprime oscilaciones armoniosas, sirven para conservar en el alma el gusto del ritmo y de la belleza. Y además, sobre todo, hay una suerte de placer misterioso y aristocrático para el que ya no tiene curiosidad ni ambición, en admirar, tumbado en la azotea o apoyado de codos en el muelle, todos los movimientos de los que se van y de los que regresan, de los que poseen aún fuerza para querer, deseo de viajar o de enriquecerse. "


Charles Baudelaire

El poeta









" No se si las actuales condiciones del mundo
permiten el equilibrio de forma y expresión,
porque serían raros los poetas
en tal estado de vivencia puramente poética,
libres del aturdimiento del tiempo,
que logren hacer del grito música, esto es,
que creen poesía como se forman los cristales.
Pero creo que todos padecen, si son poetas.
Porque al final se siente que el grito es grito
y la poesía ya es el grito (con toda su fuerza),
pero transfigurado. "




Cecilia Meireles


Marina








Te he visto, océano
te he galopado
a lomos de un violín
de madera pulida
de un potro alabeado
del color del cerezo
y eras, océano
un prado
de hierba azul
en movimiento.

Como si fueras
el propio olvido
te he visitado
océano
emperador de las aguas
espejo profundo del cielo
y he visto en tus eternas barbas de espuma
cereales azules y flores del silencio.



Blanca Andreu


El puente









Si me dicen que estás al otro lado
de un puente, por extraño que parezca
que estés al otro lado y que me esperes,
yo cruzaré ese puente.
Dime cuál es el puente que separa
tu vida de la mía,
en qué hora negra, en qué ciudad lluviosa,
en qué mundo sin luz está ese puente,
y yo lo cruzaré.



Amalia Bautista






El museo de los esfuerzos inútiles






" El espacio que queda entre la espada y la pared es exiguo. Si huyendo de la espada, retrocedo hasta la pared, el frío del muro me congela, si huyendo de la pared, trato de avanzar en sentido contrario, la espada se clava en mi garganta. Cualquier alternativa, pues que pretenda establecerse entre ellas, es falsa y como tal, la denuncio. Tanto el muro como la espada sólo pretenden mi aniquilación, mi muerte, por lo cual me resisto a elegir. Si la espada fuera más benigna que el muro, o la pared, menos lacerante que el filo de aquella, cabría la posibilidad de decidirse, pero cualquiera que las observe, comprenderá enseguida que sus diferencias son sólo superficiales. Sé que tampoco es posible dilatar mi muerte tratando de vivir en el corto espacio que media entre la pared y la espada. No sólo el aire se ha enrarecido, está lleno de gases y de partículas venenosas: además, la espada me produce pequeños cortes 'que yo disimulo por pudor' y el frío de la pared congestiona mis pulmones.... Si consiguiera escurrirme, la espada y el muro quedarían enfrentados, pero su poder, faltando yo entre ambos, habría disminuido tanto que posiblemente el muro se derrumbara y la espada enmoheciera. Pero no existe ningún resquicio por el cual pueda huir, y cuando consigo engañar a la espada, la pared se agiganta, y si me separo de la pared, la espada avanza. He procurado distraer la atención de la espada proponiéndole juegos, pero es muy astuta, y cuando deja de apuntar a mi garganta, es porque dirige su filo hacia mi corazón. En cuanto al muro, es verdad que a veces olvido que se trata de una pared de hielo y cansado, busco apoyo en él: no bien lo hago, un escalofrío mortal me recuerda su naturaleza. He vivido así los últimos meses. No sé por cuánto tiempo aún podré evitar el muro, la espada. El espacio es cada vez más estrecho y mis fuerzas se agotan. Me es indiferente mi destino: si moriré de una congestión o me desangraré a causa de una herida, esto no me preocupa. Pero denuncio definitivamente que entre la espada y la pared no existe lugar donde vivir. "





Cristina Peri Rossi

martes, 15 de noviembre de 2011

Agua sólo es el mar; agua es el río







" Agua sólo es el mar; agua es el río,
Agua el torrente, y agua el arroyuelo.
Pero la voz que en ellos habla y canta
No es del agua, es del viento.
Agua es la blanda nieve silenciosa
Y el mundo bloque de cristal de hielo.
Pero no es agua, es luz la voz que calla
Maravillosamente en su silencio.
Agua es la nube oscura y silenciosa,
Errante prisionera de los cielos.
Pero su sombra, andando por la tierra
Y el mar; no es agua, es sueño. "


José Bergamín






Un hombre de suerte








" El escenario es un ámbito mágico donde se descubren dimensiones escondidas de la existencia: sueños, pesadillas, ilusiones, anhelos, recuerdos, deseos ocultos, esperanzas y temores... El enigma de la vida, que se escapa tantas veces a los argumentos de la razón, se muestra en el escenario con toda su grandeza. En ese gigantesco espejo tratamos de reconocernos, y, al actuar, sentimos que existimos. Lo mismo hace cada ser desde que nace hasta que muere: repetir concienzudamente su papel durante toda su vida. Apariencia y simulacro. Si alguna vez llegamos a comunicarnos con los demás es sólo por azar. La máscara es la existencia posible. Sin ella los tigres del pasado que esconden nuestra conciencia nos comerían por dentro. Sólo si nos alejamos de nosotros mismos podemos ver, y burlarnos, de cómo representamos ante el mundo nuestro absurdo y tonto papel. Algunos incidentes aparentemente triviales marcan nuestro destino, nos guste o no, y después dedicamos el resto de nuestra vida a defendernos como víctimas, haciendo el papel de culpables, ante el gran jurado del mundo. La única forma de sobrevivir sin caer en la locura es reírnos de nosotros mismos."


José Luis Alonso de Santos